viernes, 21 de febrero de 2014

Cartas de un lector experto: Ítalo Calvino

Los libros de los otros
El escritor Ítalo Calvino trabajó durante casi 40 años para la editorial Einaudi. Se tomaba su trabajo de lector y editor muy seriamente, y escribía elaboradas cartas a los autores para detallarles las felicidades y los desaciertos que encontraba en sus originales. 

La editorial Tusquets compiló parte de esa correspondencia. Aquí, tres muestras de evaluaciones críticas (también hay muchos informes elogiosos...), inicios de cartas que muestran un compromiso transparente con la tarea:


5 de octubre de 1964
Querido Álvarez:
Me he decidido a afrontar tu manuscrito, a pesar de la desconfianza que me inspiran los manuscritos demasiado abultados. ¿Cómo se te ocurre escribir tanto? Los novelistas decimonónicos tenían la excusa de que debían desarrollar una intriga con muchos personajes o trazar un fresco social, etc., pero tus intenciones son diferentes (por suerte) y no veo por qué no han de bastar -digamos- cien páginas para dar la imagen de vida y de ambiente que quieres dar". 
(...)


13 de mayo de 1964
Querido Pomilio:
Ante todo debo decirte que no estoy muy bien dispuesto hacia las novelas políticas. Me parece que envejecen con una rapidez lamentable: las novelas de edificación política han sido seguidas de inmediato en su vejez por las novelas de decepción política. Como si las cosas que quieren decir se hubieran vuelto en seguida obvias y viejas. 
Dado que me puse a leer tu manuscrito con este ánimo, puedes esperarte poco entusiasmo. En realidad, me parece que tu libro es un testimonio sincero y fiel y absolutamente explícito y motivado. Pero justamente, explica demasiado, no deja zonas de sombra, un mínimo margen de ambigüedad poética que permita esperar que más allá de la crisis ideológica, previsible -más aún, descontada- desde la primera página, haya algo más. 
(...)
13 de enero de 1964 
Querida Bianca:
He leído tu novela en preparación. Fluye muy bien y es lo que se dice "de agradable lectura", escrita con estilo claro y preciso, sin hinchazones ni preciosismos, y el lector entra en seguida y participa en el destino de los personajes.
Dicho esto, sé que te he dicho poquísimo de lo que tal vez te interese saber. ¿Hay lo que se dice "un mundo poético"? No, no lo diría; caracteres, hechos, discusiones, ambientes, problemas son referidos con claridad y lucidez, y esto no es poco, pero no vemos abrirse una dimensión específica de ese mundo, un espesor nuevo, una transparencia particular. 
(...)
Tal vez estos pequeños fragmentos pueden hacerlo ver a Calvino como algo arbitrario; pero si se leen los mensajes completos, con toda la justificación que incluyen, esta impresión queda descartada. El libro es im-per-di-ble para cualquier escritor, crítico literario, editor o lector apasionado.

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