viernes, 20 de febrero de 2015

Librerías de película

Historias de amor nacidas o fortalecidas o reencauzadas dentro de librerías. Pocas combinaciones mejores para quienes amamos los libros y los espacios que los alojan, ¿no es cierto? Aquí una recopilación de cinco películas que ponen estantes llenos de libros, mesas con novedades editoriales y vidrieras con rostros de autores como telón de fondo:

Tienes un e-mail (de 1998), en la que Kathleen Kelly (Meg Ryan), dueña de una encantadora librería infantil, The Shop Around the Corner, se enfrenta con el propietario de una cadena de librerías de gran superficie (Tom Hanks) que se le instala en el barrio. Cara a cara, los personajes no pueden estar más enfrentados. Pero por mail (paralela y anónimamente) se produce un encuentro más real entre ellos que los enamora.

Notting Hill (de 1999), que es posiblemente la película más asociada a una librería. Dicen que el lugar en Londres donde está el negocio es meca turística para los fanáticos. El film cuenta el romance entre un librero (el galán de los tiempos modernos, Hugh Grant) y una estrella de cine (protagonizada por una verdadera estrella de cine, Julia Roberts). 

Cuando Harry conoció a Sally (de 1989) transcurre en una librería tan solo durante una escena. Pero esa escena es clave: es cuando Harry Burns (Billy Cristal) y Sally Albright (¡otra de Meg Ryan!) deciden que sí, que después de todo pueden ser amigos a pesar de ser hombre y mujer (y esto es antes del final de la película, cuando se dan cuenta de que en realidad no son amigos, de que en realidad se aman). Y el reencuentro (después de años de no haberse visto) se da solo porque la amiga de Sally (Carrie Fisher), siempre en plan Celestina, le señala: "Alguien te está mirando desde Crecimiento personal" (el estante de…, es que Harry tenía miedo de acercarse); el fotograma ese instante aquí:



Antes del atardecer (de 2004) reúne también a dos enamorados en una librería, esta vez bajo la excusa de la presentación de un libro: el de Jesse (Ethan Hawke) sobre su romance tan fugaz como intenso e inolvidable con Celine (Julie Delpy), años atrás. La librería del reencuentro es nada menos que la famosa Shakespeare & Co. Y la ciudad es nada menos que París. Sumado esto a una linda historia de amor, da la película perfecta.

Enamorándose (de 1984) es nuestro último clásico de romances filmados en librerías. Un arquitecto y una diseñadora se conocen mientras están comprando libros como regalo de navidad para sus respectivos cónyuges. Están en la Rizzoli, de Nueva York. En el apuro, confunden sus paquetes. Y a partir de esa casualidad nace una buena historia de amor, de esas de amor de segunda vuelta.


En la semana que de la entrega de los Oscar, ¿cuál es su película-en-librería preferida? O con mayor amplitud ¿cuál es la mejor película de amor y libros? La seguimos aquí.

2 comentarios:

  1. Dos filmes que no necesariamente fueron mis favoritos son: “Ángeles y demonios” en la que actúa Tom Hanks. Película en que travesea los libros del vaticano en busca de un antiquísimo volumen escrito por Galileo. Es alarmante y parece imposible que el libro de Dan Brown sea peor que la película.
    “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” (Título para Latinoamérica); “Olvídate de mí” (en los cines españoles). Contiene una escena en la que Jim Carrey, con cara de caniche apaleado, intenta convencer a Kate Winslet de sus buenas intenciones. Para mí lo más enervante de esta secuencia son las tomas entre los libros, como si el director quisiera transformarnos en voyeurs desesperados, mirones de un momento insípido en que los actores parecen debatirse entre si esconder el rostro o salir aullando del estudio, invadidos por la incontenible vergüenza de actuar una porquería de guion.

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  2. Lo que no consiga el cine no lo hace nadie. Cuanta gente visitara el barrio de Notting Hill solo por estar donde se rodo la famosa película.

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