Como muy bien capta Pedro Mairal, llegó el mes de junio, y con él el replanteo del programa anual al que solemos someternos todos los eneros:
"Cuidado con mayo y junio. Son meses de renuncias, no tanto políticas, sino más bien personales. (...) A principio de año empezaste clases de actuación o te anotaste en sociología, en percusión, en el gimnasio, en pileta, pensando que este año finalmente ibas a lograrlo, este año iba a ser distinto, todo vos ibas a ser un súper vos, más alto, parado más derecho, más flaco, comiendo menos y mejor, te ibas a poner las pilas, este año ibas a terminar la tesis, o el quincho de atrás, este año ibas a cuidar bien el jardín, a pintar, a pasarte en limpio (...)"
El texto completo, aquí.
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