martes, 14 de diciembre de 2010

Silvina Ocampo y qué implica envejecer

El 14 de diciembre de 1993, moría Silvina Ocampo, escritora argentina. Autora de cuentos raros e inquietantes (clasificados dentro del género fantástico a falta de una categoría más precisa), se vio opacada en vida por las figuras literarias más públicas que la rodearon siempre: su esposo, Adolfo Bioy Casares, su amigo Jorge Luis Borges y su hermana Victoria Ocampo, la fundadora de la mítica Sur


De ella recordamos hoy el poema "Envejecer" (nada alegre, pero con el encanto de quien se anima a llamar a las cosas por su nombre):

Envejecer también es cruzar un mar de humillaciones cada día;

es mirar a la víctima de lejos, con una perspectiva


que en lugar de disminuir los detalles los agranda.

Envejecer es no poder olvidar lo que se olvida.

Envejecer transforma a una víctima en victimario.

Siempre pensé que las edades son todas crueles,

y que se compensan o tendrían que compensarse

las unas con las otras. ¿De qué me sirvió pensar de este modo?

Espero una revelación. ¿Por qué será que un árbol

embellece envejeciendo? Y un hombre espera redimirse

sólo con los despojos de la juventud.

Nunca pensé que envejecer fuera el más arduo de los ejercicios,

una suerte de acrobacia que es un peligro para el corazón.

Todo disfraz repugna al que lo lleva. La vejez

es un disfraz con aditamentos inútiles.

Si los viejos parecen disfrazados, los niños también.

Esas edades carecen de naturalidad. Nadie acepta


ser viejo porque nadie sabe serlo,

como un árbol o como una piedra preciosa.

Soñaba con ser vieja para tener tiempo para muchas cosas.

No quería ser joven, porque perdía el tiempo en amar solamente.

Ahora pierdo más tiempo que nunca en amar,


porque todo lo que hago lo hago doblemente.

El tiempo transcurrido nos arrincona; nos parece

que lo que quedó atrás tiene más realidad

para reducir el presente a un interesante precipicio.

2 comentarios:

  1. "No poder olvidar lo que se olvida" Les recomiendo el cuento "El pecado mortal", es increíble. También su autobiografía: "Invenciones del Recuerdo". Ya el título es poesía. Es una pena que no haya quedado opacada por los grandes con los que vivía. No ocupa el lugar que debería en la lit. argentina.

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  2. Si, la vejez no tiene cura, aumenta... viene a nuestro encuentro.

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