La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
–recordé–, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar!
martes, 21 de septiembre de 2010
Primavera para el hemisferio sur
Pero para que los del hemisferio norte no se queden afuera, la recordamos con un poema del español Antonio Machado (por eso habla de abril):
Etiquetas:
literatura española,
Machado,
poesía
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