Además de estas diversas ocupaciones, Sábato se destacó por su compromiso político, que adoptó variadas formas: fue comunista y luego opositor del peronismo; no se opuso en su momento a la dictadura argentina del 76, pero sí presidió más tarde el notable informe sobre la desaparición de las personas que tanto ayudó para el juicio a los militares golpistas. Esta es la interpretación, extraída de España en los diarios de mi vejez, que el propio escritor hace de su trayectoria en este aspecto:
He vivido en un tiempo histórico de ruptura y tan viejo soy que hay en mí distintos sedimentos, como en las montañas. Así, todavía guardo de mi juventud las marcas de las luchas sociales. Pienso que los chicos me querrán porque nunca dejé de luchar, porque no conseguí instalarme en ninguna época, y hoy, trastabillando, me siento cerca de la gente que aprendió a vivir de otra manera. Y muy cerca de los jóvenes que después de este horror de mediocridad, indecencia y ferocidad, pujan por nacer a otra cultura que vuelva a echar raíces en un suelo más humano.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada